El proyecto se reparte en varias fases y arranca en los municipios donde el servicio presenta más interrupciones, según la programación presentada por las instituciones responsables.
Las obras incluyen la sustitución de tuberías antiguas, la instalación de medidores y un plan de mantenimiento que se financiará con cargo al presupuesto ordinario del próximo ejercicio.
Los ayuntamientos y las juntas de vecinos participarán en el seguimiento de los trabajos, que se licitarán mediante concurso público y deberán estar concluidos antes del final del año.
Un plan por fases con prioridad en las zonas más afectadas
Un equipo técnico se encargará de supervisar la calidad del agua y de publicar los resultados de los análisis en el portal institucional para consulta de la ciudadanía.
- Sustitución de tramos con pérdidas de agua.
- Instalación de medidores en los hogares.
- Plan de mantenimiento a cuatro años.
Los datos recogidos por los departamentos técnicos coinciden en señalar una tendencia estable durante los últimos meses, aunque los responsables advierten de que el comportamiento puede variar en el tramo final del año.
«El objetivo es que ninguna comunidad quede sin agua durante la temporada de sequía», explicó un portavoz de las instituciones responsables.
Comentarios (4)
Muy buena la pieza. Ojalá las autoridades publiquen los avances de forma periódica.
Gracias por el aporte. Justo esa es la discusión que está pendiente.
Gracias por el contexto. Hacía falta explicarlo así, con datos y sin exagerar.
De acuerdo contigo, el seguimiento continuo es lo que marca la diferencia.